El vino tinto podría disminuir el riesgo cardio metabólico

Mucho se ha debatido en el seno de la comunidad científica acerca de los beneficios que tiene el consumo moderado de vino tinto para la salud y ahora serían las personas que viven con diabetes las que tendrían un motivo para poder disfrutar de una copita. Beberlo cada noche podría ayudarlos a controlar sus niveles de colesterol y cuidar su corazón, según un estudio internacional.

Los investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Negev en Israel, junto con expertos de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Estado Unidos y la Universidad de Leipzig, en Alemania, refieren que las personas con diabetes son más vulnerables a padecer enfermedades del corazón que la población en general y tienen niveles más bajos de colesterol “bueno”. Mientras que el consumo de alcohol en las personas con diabetes ha sido motivo de controversia.

En el trabajo publicado en la revista Annals of Internal Medicine, se incluyeron a 224 adultos con diabetes tipo 2 de entre 40 y 75 años de edad quienes fueron divididos en tres grupos. Durante la cena debían beber 150 mililitros de agua mineral, de vino blanco o de vino tinto. Todos los participantes mantuvieron una dieta estilo Mediterráneo a lo largo del periodo de estudio, asegurando que el consumo de vino tinto, vino blanco o agua mineral fuera la principal diferencia en sus dietas.

Los resultados mostraron que en comparación con los participantes del estudio que bebieron agua mineral cada noche y aquellos que tomaron una copa de vino blanco, los participantes que bebieron una copa de vino tinto cada noche presentaron menos síntomas de síndrome metabólico (hipertensión, exceso de grasa abdominal, alto nivel de azúcar en la sangre y niveles de colesterol anormales).

Además, los datos revelaron que las bondades del vino tinto estuvieron por encima de las del vino blanco. Las variedades de color rubí incrementaron significativamente el colesterol HDL – el llamado colesterol bueno que protege contra enfermedades del corazón- de los participantes (casi el 10%) y mejoraron los perfiles de colesterol total. En los bebedores de vino tinto también se observó mejoras en sus niveles de apolipoproteína a1 (una medida del metabolismo de los lípidos).

Los autores del trabajo refieren que mientras que el vino tinto y el blanco contienen niveles similares de alcohol por porción, el vino tinto contiene siete veces más de compuestos fenólicos de origen vegetal (incluyendo resveratrol y quercetin) que lo que contiene el vino blanco.

Para los investigadores el consumo moderado de vino, concretamente de vino tinto,  entre personas con diabetes bien controladas, sería aparentemente seguro y disminuiría el riesgo cardio metabólico.

 

Fuente: Salud.univisión

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