Conoce porque nuestro cuerpo suda

El sudor es el medio que tiene el cuerpo para enfriarse. Cuando la temperatura corporal sube, el sistema nervioso automáticamente pone a funcionar a las glándulas sudoríparas. El sudor también se presenta de forma normal cuando uno está nervioso o estresado. Otros factores que pueden repercutir sobre cuándo y cómo se suda son la edad, el sexo, la postura y la alimentación, así como el clima del lugar donde uno se encuentra. De igual manera, el ritmo circadiano del cuerpo, o sea el reloj interno que regula durante las 24 horas los patrones de sueño y vigilia, también puede afectar el sudor.

El tipo más común de hiperhidrosis se conoce como hiperhidrosis focal primaria (o esencial) y ocurre cuando el sudor excesivo no obedece a un aumento de la temperatura ni de la actividad física. No existe una causa médica para este tipo de hiperhidrosis que suele afectar principalmente a las palmas de las manos y las plantas de los pies, aunque en algunos casos puede implicar a todo el cuerpo.

La hiperhidrosis secundaria es menos común y ocurre cuando el sudor es producto de una enfermedad. Los trastornos que pueden conducir a sudar excesivamente son, entre otros, la diabetes, los trastornos del sistema nervioso, los problemas de la tiroides y algunos tipos de cáncer. Por ejemplo, existe una afección llamada hiperhidrosis localizada paroxística que afecta principalmente a mujeres posmenopáusicas y es consecuencia de un trastorno del sistema nervioso. Algunos medicamentos también pueden conducir a sudar en exceso.

No obstante, con el fin de evaluar su afección, el médico posiblemente conversará sobre los síntomas y el historial médico del paciente para recomendar exámenes de sangre, orina y otros análisis de laboratorio para ver si el sudor es resultado de otra enfermedad. En caso de serlo, el tratamiento de ese trastorno probablemente ayude a reducir o eliminar el sudor.

Cuando no se descubre una causa clara, el tratamiento se enfoca en controlar el sudor excesivo. Por lo general, a lo primero que se recurre es a los antitranspirantes de venta bajo prescripción. Además, ciertos medicamentos que bloquean los nervios y antidepresivos también pueden reducir el sudor, y las inyecciones de la toxina botulínica, conocida por el nombre comercial de Botox o Myobloc, pueden servir para bloquear los nervios que provocan el sudor.

Un procedimiento llamado iontoforesis también puede ser otra alternativa que sirve fundamentalmente para el sudor excesivo de las manos y los pies. La iontoforesis descarga mediante un dispositivo una corriente eléctrica de bajo nivel a las áreas del cuerpo proclives a sudar excesivamente. Este tratamiento suele administrarse a diario durante varias semanas y debe repetirse con regularidad para que no pierda su eficacia.

Cuando la hiperhidrosis no responde a otro tratamiento, la cirugía puede ser una alternativa adicional. El procedimiento implica la extracción de las glándulas sudoríparas o una operación para desactivar los nervios que controlan el sudor. Sin embargo, la cirugía no suele ser la alternativa para el sudor de la cara y del cuello solamente.

Haga una cita con el médico para evaluar su afección. Aunque no se encuentre una causa específica para el sudor, la hiperhidrosis todavía puede tratarse eficazmente y de modo que reduzca las molestias y la vergüenza.

Fuente: Mayo Clinic

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