4 maneras de proteger a tus hijos de la obesidad infantil

1. Compre y cocine sus alimentos 

Compre alimentos integrales sin modificar y cocínelos usted misma. Es la única forma de saber exactamente qué come y qué no come su hijo. Puede preparar con anterioridad el equivalente de una semana de cajas con el desayuno para que pueda consumir de camino a la escuela si por las mañanas usted no tiene demasiado tiempo.

Envíelo a la escuela con un almuerzo saludable y equilibrado que incorpore verduras frutas, alimentos de origen animal y cereales integrales.

Evite los refrescos y los jugos de fruta y opte por agua natural o  saborizada sin azúcar o té helado. El plan de comidas saludables hechas en casa se extiende también a la cena. Compre y prepare comidas listas para servir destinadas a toda la semana.

2. Comer sano debe ser una prioridad familiar 

El peso de su hijo o hija es consecuencia de influencias externas e internas. De pequeños, sus hijos no controlan sus elecciones alimentarias y comen lo que usted compra.

De modo que compre alimentos más saludables para toda la familia y toda la familia estará mejor. Esto también hará que no se sientan marginados o excluidos.

3. El ejercicio debe ser una prioridad familiar 

El ejercicio es absolutamente necesario para evitar el sedentarismo. Las comodidades actuales prácticamente hacen que resulte imposible gastar suficiente energía en la rutina diaria. Por lo tanto, comparta una gimnasia familiar, salga a jugar con una pelota, camine por el parque, dé paseos alrededor de la cuadra,  tome clases de baile, artes marciales, ejercicios aeróbicos, yoga o cualquier cosa que implique una actividad física con su hijo.

O deje que su hijo vaya solo si quiere. Comprar un sistema de juegos y videojuegos que requiera movimiento también puede ser útil y es sumamente divertido.

4. Busque ayuda médica 

Se debe ver a un médico y/o pediatra antes de iniciar un régimen de ejercicio, pero si usted realiza todos estos cambios en la rutina familiar y su hijo sigue lidiando con su peso, es posible que sea tiempo de buscar un asesoramiento médico específico como lo es un endocrinólogo.

Fuente: elsalvador

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